Ni mato, ni mi madre es una mujer ahogada por la discriminación machista.
Sí es cierto que mi madre como tantas otras ha vivido una epoca donde han estado supeditadas al hombre. Pero, no nos engañemos esta supeditación vista con nuestros ojos puede ser atroz. Y lo es. Pero en su contemporaneidad, la suya, era su realidad e incluso se sentian orgullosas de ello. Quizás nosotros de algún modo les hayamos hecho sentirse desgraciadas.
Las croquetas de mi madre son maravillosas. Y me parece un pretexto tan simpatico como tierno para que mi padre no la abandonara. Ya soy mayorcito para saber que lo único que les separó fue un cancer de pulmón.
Me parece necesario que la publicidad se regule y se autoregule. Pero no olvidemos que los consumidores son inteligentes y saben diferenciar muy bien los códigos publicitarios. Dándoles su justo valor. Premiando y castigando a través de la compra.
Me pregunto si estamos preparados igualmente para los códigos políticos. Curiosamente la clase política es de los estamentos menos valorados por la sociedad. Quizás las políticas y políticos deberian aprender a hacer croquetas como Dios manda.
Estoy convencido que el mundo se podría salvar con las croquetas de mi madre
martes 30 de septiembre de 2008
miércoles 24 de septiembre de 2008
CREO QUE NO LO HE ENTENDIDO
Llevo uno días pensando en lo sucedido en Estados Unidos respecto a la ayuda brutal del aparato del estado hacia el sistema financiero de aquel país.
Se está escribiendo mucho sobre si en la meca del libre mercado se debía no haber ayudado a los bancos, si tenían o no que hacerse cargo del papel basura de sus entidades financieras. ¿es el final del capitalismo?. Pues no lo se.
Incluso se ha aprovechado esta situación para reivindicar las teorías y pensamientos socialdemócratas. "El rey ha muerto. viva el rey".
Obviando todo esto. Mi corta reflexión se centra en: Si el problema reside en las hipotecas subprime, basadas en conceder créditos a personas que dudosamente puedan pagar su hipoteca. Por qué no en lugar de dar ayudas a las entidades financieras que se han enriquecido con estas operaciones, no ayudas a estas personas a pagar sus hipotecas. De esta forma las hipotecas subprime dejarían de ser subprime y el riesgo desaparecería. Y con ello el riesgo de impago y así...
Está claro que esto no será posible porque sino ya se hubiera hecho. Lógicamente no he entendido nada.
¿Y qué tiene esto que ver con salvar el mundo haciendo marketing? Pues que en algún momento de la conversación nos hemos olvidado que significa realmente una hipoteca subprime: "Personas que no pueden hacer frente a la compra de una vivienda"
Se está escribiendo mucho sobre si en la meca del libre mercado se debía no haber ayudado a los bancos, si tenían o no que hacerse cargo del papel basura de sus entidades financieras. ¿es el final del capitalismo?. Pues no lo se.
Incluso se ha aprovechado esta situación para reivindicar las teorías y pensamientos socialdemócratas. "El rey ha muerto. viva el rey".
Obviando todo esto. Mi corta reflexión se centra en: Si el problema reside en las hipotecas subprime, basadas en conceder créditos a personas que dudosamente puedan pagar su hipoteca. Por qué no en lugar de dar ayudas a las entidades financieras que se han enriquecido con estas operaciones, no ayudas a estas personas a pagar sus hipotecas. De esta forma las hipotecas subprime dejarían de ser subprime y el riesgo desaparecería. Y con ello el riesgo de impago y así...
Está claro que esto no será posible porque sino ya se hubiera hecho. Lógicamente no he entendido nada.
¿Y qué tiene esto que ver con salvar el mundo haciendo marketing? Pues que en algún momento de la conversación nos hemos olvidado que significa realmente una hipoteca subprime: "Personas que no pueden hacer frente a la compra de una vivienda"
jueves 11 de septiembre de 2008
JAQUE CON PEON DE DAMA
Esta mañana mientras disfrutaba de mi cafe con galletas, he tenido la oportunidad de leer un artículo maravilloso escrito por Manuel del Pozo en el Expansión. "De la crisis ninja al capitalismo 3.0". Un relato didáctico a la vez que sórdido sobre las causas que entre otras, nos han llevado a un círculo vicioso, donde lo que menos importa es la crisis.
A medida que avanzas en la lectura, la risa, la perplejidad y la tristeza juegan contigo. Por suerte el final es feliz. Debemos reinventarnos. Y no para que todo siga igual, sino para que el ser humano recupere el protagonismo que se merece.
Que grande es crear riqueza cuando el hombre es el protagonista. Muchas gracias Manuel por estas letras encadenadas que nos has regalado
A medida que avanzas en la lectura, la risa, la perplejidad y la tristeza juegan contigo. Por suerte el final es feliz. Debemos reinventarnos. Y no para que todo siga igual, sino para que el ser humano recupere el protagonismo que se merece.
Que grande es crear riqueza cuando el hombre es el protagonista. Muchas gracias Manuel por estas letras encadenadas que nos has regalado
lunes 8 de septiembre de 2008
MICROCRÉDITOS PARA EL PRIMER MUNDO
El otro día mientras me tomaba una cerveza con mi socio Agustín en una terraza del barrio donde tenemos la oficina, todo un despilfarro en estos tiempos. Hablábamos sobre la dichosa crisis. Freno al consumo. Miedo a lo que todavía estar por llegar y sin querer lo estamos provocando. El crack del miedo al crack. ¿y si todos los ciudadanos nos ponemos a comprar? ¿Reactivariamos la economía?. Esta claro que eran soluciones de cerveza. Quizás si nos fuéramos a dar un paseo por los Picos de Europa con un pastor, encontrábamos la solución.
Pera esta reflexión me llevó a otra. Parece que los bancos han cortado el grifo. No hipotecas, no coches, no master,... simplemente NO.
Lógicamente están en su derecho e incluso en parte gracias a ellos. Y la salud con la que han sabido gestionar el riesgo pasado nos está permitiendo tener cierta credibilidad y garantía de cara al exterior.
Pero ¿hasta que punto?. El modelo de microcréditos tan de moda en prácticas de RSC en las entidades financieras puede convertirse en contradictorio cuando por otra parte un cliente quiere cambiar de coche y no le conceden el préstamo.
efectivamente lo llevo al extremo. ¿cómo se me ocurre comparar la posibilidad de salir adelante a salir en tercera y tirando de freno de mano?.
Hablo de confianza. La que necesitamos todos.
Pera esta reflexión me llevó a otra. Parece que los bancos han cortado el grifo. No hipotecas, no coches, no master,... simplemente NO.
Lógicamente están en su derecho e incluso en parte gracias a ellos. Y la salud con la que han sabido gestionar el riesgo pasado nos está permitiendo tener cierta credibilidad y garantía de cara al exterior.
Pero ¿hasta que punto?. El modelo de microcréditos tan de moda en prácticas de RSC en las entidades financieras puede convertirse en contradictorio cuando por otra parte un cliente quiere cambiar de coche y no le conceden el préstamo.
efectivamente lo llevo al extremo. ¿cómo se me ocurre comparar la posibilidad de salir adelante a salir en tercera y tirando de freno de mano?.
Hablo de confianza. La que necesitamos todos.
martes 2 de septiembre de 2008
LAIA NOS CANTA A TODOS
Este pasado domingo, en el suplemento de la Vanguardia leí sobre Laia Cruells. Una cantautora catalana que utiliza su voz y sus canciones para enseñar a discapacitados intelectuales. Sobra decir lo maravilloso de su compromiso y por supuesto disfrute propio a la hora de hacer lo que hace.
Laia reconoce que sus alumnos también le han enseñado a ella, que nos pueden enseñar a todos a través de la inocencia con la que miran al mundo.
No me llamo la atención de su entrevista su labor o la necesidad de mirar con otros ojos entreabiertos la realidad que nos rodea. Lo que me llamó la atención de su entrevista fué el titular: "Canto y toco con los niños discapacitados y sé que eso funciona".
Tendemos en pensar en macros. Y con ello nuestra labor se ve diluida, ridiculizada, inútil. Lamentablemente esto nos lleva al desánimo a la falta de compromiso a la no actuación.
Quizá Laia nunca se ha planteado salvar el mundo, ni siquiera cambiarlo. Simplemente vive su mundo de acuerdo a sus valores. Y en ese mundo suceden cosas. y sobre esas cosas ella actua. Canta, pero quizá podría ser ministras o pensionista.
Podemos pensar que su esfuerzo queda minimizado por alguna leí que limita la inmigración, o no favorece a los discapacitados.
Laia no quiere esperar, no necesita esperar a que las leyes cambien. Porque si espera las leyes la harían cambiar a ella.
Gracias Laia por cantarnos mientras salvas al mundo.
Laia reconoce que sus alumnos también le han enseñado a ella, que nos pueden enseñar a todos a través de la inocencia con la que miran al mundo.
No me llamo la atención de su entrevista su labor o la necesidad de mirar con otros ojos entreabiertos la realidad que nos rodea. Lo que me llamó la atención de su entrevista fué el titular: "Canto y toco con los niños discapacitados y sé que eso funciona".
Tendemos en pensar en macros. Y con ello nuestra labor se ve diluida, ridiculizada, inútil. Lamentablemente esto nos lleva al desánimo a la falta de compromiso a la no actuación.
Quizá Laia nunca se ha planteado salvar el mundo, ni siquiera cambiarlo. Simplemente vive su mundo de acuerdo a sus valores. Y en ese mundo suceden cosas. y sobre esas cosas ella actua. Canta, pero quizá podría ser ministras o pensionista.
Podemos pensar que su esfuerzo queda minimizado por alguna leí que limita la inmigración, o no favorece a los discapacitados.
Laia no quiere esperar, no necesita esperar a que las leyes cambien. Porque si espera las leyes la harían cambiar a ella.
Gracias Laia por cantarnos mientras salvas al mundo.
lunes 1 de septiembre de 2008
SOMOS EMPRESA
Hoy empezamos como empresa. A la famosa pregunta de que fue antes si la el huevo lo la gallina. Diría que fue la evolución de otra especie.
De alguna manera este blog, sus reflexiones, tanto las virtuales como las reales han sido las que han hecho que Quiero salvar el mundo haciendo marketing se convierta en una empresa.
Llevo mucho tiempo pensando que las cosas se pueden hacer de otra manera. Y corría el riesgo de convertirme en un bocazas. No quiere decir que ese riesgo ya no exista. Pero por lo menos nadie podrá de decir que no intentamos llevarlo acabo.
Quiero salvar el mundo haciendo marketing nace con la intención de utilizar las herramientas del marketing y la comunicación en beneficio de la Responsabilidad Social de las Organizaciones. O lo que es lo mismo aprovechar el poder de las organizaciones para salvar el mundo. no desde la filantropía o la acción social sino desde la propia esencia de su negocio.
Tengo miedo. No a la crisis, no a nuestras capacidades, o la competencia (en este caso creo que todos sumamos). Sino a dejarme llevar, a caer en eso que llaman greenwash. A no saber recomendarle a un cliente que debe guardar silencio, que no le vamos a acompañar por el camino de la mentira o al simple ocultación de la verdad.
Tengo ilusión. Porque creo que hay otra manera de hacer las cosas y me apetece que lo intentemos. Hay muchos profesionales que piensan igual que nosotros. Y si hay profesionales que lo piensan, hay empresas que lo piensan.
Este blog tiene la vocación de ser lo que ya era. Un espacio de reflexión. Bajo ningún concepto se va a convertir en un vehículo comercial de nuestra empresa. Que quede claro
De alguna manera este blog, sus reflexiones, tanto las virtuales como las reales han sido las que han hecho que Quiero salvar el mundo haciendo marketing se convierta en una empresa.
Llevo mucho tiempo pensando que las cosas se pueden hacer de otra manera. Y corría el riesgo de convertirme en un bocazas. No quiere decir que ese riesgo ya no exista. Pero por lo menos nadie podrá de decir que no intentamos llevarlo acabo.
Quiero salvar el mundo haciendo marketing nace con la intención de utilizar las herramientas del marketing y la comunicación en beneficio de la Responsabilidad Social de las Organizaciones. O lo que es lo mismo aprovechar el poder de las organizaciones para salvar el mundo. no desde la filantropía o la acción social sino desde la propia esencia de su negocio.
Tengo miedo. No a la crisis, no a nuestras capacidades, o la competencia (en este caso creo que todos sumamos). Sino a dejarme llevar, a caer en eso que llaman greenwash. A no saber recomendarle a un cliente que debe guardar silencio, que no le vamos a acompañar por el camino de la mentira o al simple ocultación de la verdad.
Tengo ilusión. Porque creo que hay otra manera de hacer las cosas y me apetece que lo intentemos. Hay muchos profesionales que piensan igual que nosotros. Y si hay profesionales que lo piensan, hay empresas que lo piensan.
Este blog tiene la vocación de ser lo que ya era. Un espacio de reflexión. Bajo ningún concepto se va a convertir en un vehículo comercial de nuestra empresa. Que quede claro
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