El otro día mientras me tomaba una cerveza con mi socio Agustín en una terraza del barrio donde tenemos la oficina, todo un despilfarro en estos tiempos. Hablábamos sobre la dichosa crisis. Freno al consumo. Miedo a lo que todavía estar por llegar y sin querer lo estamos provocando. El crack del miedo al crack. ¿y si todos los ciudadanos nos ponemos a comprar? ¿Reactivariamos la economía?. Esta claro que eran soluciones de cerveza. Quizás si nos fuéramos a dar un paseo por los Picos de Europa con un pastor, encontrábamos la solución.
Pera esta reflexión me llevó a otra. Parece que los bancos han cortado el grifo. No hipotecas, no coches, no master,... simplemente NO.
Lógicamente están en su derecho e incluso en parte gracias a ellos. Y la salud con la que han sabido gestionar el riesgo pasado nos está permitiendo tener cierta credibilidad y garantía de cara al exterior.
Pero ¿hasta que punto?. El modelo de microcréditos tan de moda en prácticas de RSC en las entidades financieras puede convertirse en contradictorio cuando por otra parte un cliente quiere cambiar de coche y no le conceden el préstamo.
efectivamente lo llevo al extremo. ¿cómo se me ocurre comparar la posibilidad de salir adelante a salir en tercera y tirando de freno de mano?.
Hablo de confianza. La que necesitamos todos.
lunes 8 de septiembre de 2008
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